martes, 16 de julio de 2024

La sonrisa de España



Iba a titular este artículo “Rojigualda y en botella”, pero la sonrisa de María Caamaño me ha superado. Nada más bonito para simbolizar la alegría, la esperanza, la bondad, la amistad, la unidad y la ilusión. Y justamente esto es lo que consiguió ayer nuestra Selección Nacional de fútbol. Que, visto lo visto, no es nada roja, pero sí muy rojigualda.

Ante todo, sincerarme, que a toro pasado todo es muy fácil: he estado pasando de la selección al principio de la competición. Estaba más pendiente de la promoción de mi equipo, el RCD Español, que de una selección a la que hasta ahora le había prestado muy poca atención. Será por el mal recuerdo de la etapa del tóxico y arrogante bocazas Luis Enrique, por la burda utilización de la selección femenina por parte de los regres y fanáticos rojos, o por no conocer a la mayoría de los jugadores. Por una combinación de todos estos factores, sin duda.

Pero una vez comenzada la competición, y viendo los resultados, conociendo poco a poco a los protagonistas, escuchando al seleccionador nacional, don Luis de la Fuente, al que Dios bendiga, y viendo el creciente cariño y la ilusión que esta selección estaba sembrando en los corazones de los españoles, me subí al tren de la selección patria. Al final, la cabra tira al monte, y nuestro monte se llama España.

Escribía yo este post en X el día del chupinazo de los Sanfermines de este año: “Lo que más une a #España, la fiesta y la jarana”. Sea bueno o malo, somos así. Y a mucha honra”.  Puede ser que lo escribiera por ese pesimismo que nos invade a todos cuando vemos que los españoles, por nimia que sea la razón, bebemos, cantamos y celebramos, y que cuando pintan bastos, cuando se trata de temas serios, políticos, sociales o económicos, andamos más peleados que veinte monos ante un único plátano. O quizás no, puede ser que fuera una intuición de que las tornas están cambiando, de que España está despertando. Aunque fuera por una fiesta popular. O por un partido de fútbol.

Y así ha sido: un simple partido de fútbol ha hecho la magia, ha unido, ha demostrado ese hispanismo que tanto echamos de menos, esa unión en la diversidad, esa verdadera integración, esa transversalidad real, esa nacionalidad igual y común y no su maligna plurinacionalidad desigual e interesada, no los eslóganes de la putrefacta y retrógrada izquierda y sus amigos golpistas, racistas y terroristas.

Aunque la izquierda haya vuelto a intentar, como suele, barrer para casa, y utilizar para sus oscuros intereses la presencia de jugadores de diversos orígenes, el tiro les ha salido por la culata.

El pueblo español ha aprendido rápido, ha visto como este gobierno y sus compinches usan todo y a todos para sus propios intereses, por lo que los ciudadanos, los españoles, que son libres e independientes (no son lo que llaman los rojos la ciudadanía, un ente inventando sobre el que mandan y deciden sin que nadie les pare los pies), se volcaron cada día más con este selección, sin hacer caso a las mentiras, las manipulaciones y la enfermiza utilización de los nobles sentimientos para propagar sus sucias mentiras y apalancar sus malignos objetivos.

De la final no hace falta ni que escriba: la hemos vivido todos de forma intensa, en casa, en la playa, en terrazas, parques y jardines, en bares de pueblo y en garitos de ciudad. Bebiendo, cantando, disfrutando. Abrazando a gente desconocida, pero íntimos después del pitido final. Aguantando con una mueca chistes malos de otro extraño al principio del partido, para acabar a carcajada limpia finalizado el encuentro… con el mismo chiste inicial.

Quizás si que haya que comentar, aunque sea mínimamente, la celebración de la final en Madrid, precedida por la bonita recepción en la Zarzuela y la preciosa, impagable y merecida derrota del psicópata Sánchez en su intento de acaparar simpatía de los jugadores y vender de nuevo su propio ego al pueblo español. Gracias, Carvajal. Gracias, chicos.



Mejor preámbulo al triunfo en Cibeles, imposible: a la unión, a la amistad, a la banda sonora, a los cánticos y las canciones, al ‘Gibraltar Español’ y a los múltiples ¡Viva España!

Y a la incapacidad de la izquierda de digerirlo. Quizás lo más bonito de esta épica victoria. Ya andan por ahí los intoxicadores de siempre buscando cualquier clavo ardiente al que asirse para empañar esta fiesta nacional.

Esta proliferación de patriotismo, de libertad, de unión, de igualdad, de complicidad.

De amor, por ende.

Amor por España.

Rojigualda y en botella.

¡Viva España!

 


 

jueves, 4 de julio de 2024

Pedro y la ruleta trucada

 


Tengo una extraña fijación con la historia del “Straperlo” (origen de la palabra estraperlo tal cual figura hoy en día en el DRAE), una ruleta trucada que generó en los años treinta pingües beneficios a sus inventores y a los siempre presentes políticos compinchados, en este caso los Lerroux, Pich i Pon y alguno más.
Entiendo que esta querencia se debe a dos razones fundamentales: por un lado, sin duda, el haber vivido muy de cerca el fin del juego ilegal en España a finales de los años 70 del siglo pasado, y por otro, su indudable ejemplaridad para explicar la picaresca y la corrupción, tan común en la España de ayer y, sobre todo, en la tan sucia y corrupta España actual, la España de Pedro, Begoña & Friends. (Para los que estéis interesados en este curioso episodio de timo y corrupción de la ruleta trucada, existe bastante bibliografía al respecto).

Desde entonces, sobre todo desde la llegada de la “democracia”, hemos visto y sufrido timos, estafas, engaños y corrupción política de todo tipo, desde el aceite de colza o el timo del Forum Filatélico, hasta los más recientes “casos” del AVE, Gürtel, Campeón, Ciudad del Golf, Emarsa, Filesa, Guerra, ITV, Invercaria, Madeja, Malaya, Naseiro, Nueva Rumasa, Palau, Pretoria, y tantos otros, bien repartidos por cierto entre los dos corruptos partidos que llevan destrozando España desde 1978, léase el PP y el PSOE, con alguna sonada intervención de los partidos nacionalistas, encabezados estos últimos por Jordi Pujol y su sagrada familia. Y para culminar esta sucia manera de enriquecerse, teníamos el caso de los ERE de Andalucía, que esquilmó más de 600 millones de euros del contribuyente para repartirlos entre los agraciados cargos del PSOE, sus familiares y sus amigos. Y hablo en pasado, “teníamos”, porque de golpe y porrazo, el caso de los ERE ha dejado de existir. Nunca pasó. Nunca robaron. Todo fue un mal sueño, del que Conde Pumpido nos ha despertado y liberado de un plumazo. Gracias Cándido, no sabes lo tranquilos que nos has dejado. Sobre todo a los condenados, los encausados y los beneficiados. Por fin pueden dormir a pierna suelta con sus beneficios a buen recaudo y una sonrisa de oreja a oreja que ni la Monalisa. O el Joker.

¿Y quién ha sido el artífice de todo ello? ¿Quién ha conseguido en pocos años borrar delitos probados, liberar a delincuentes comunes y a terroristas, absolver a corruptos, colocar a miles de amigos y compinches en todas las instituciones, órganos oficiales y empresas públicas o participadas, arruinar un país económica y éticamente, reírse de todos nosotros y blindarse de tal forma que será harto difícil echarlo del poder?

¿Quién ha elevado la corrupción a su máxima expresión, ha ninguneado al Jefe del Estado, ha protegido y promocionado a su iletrada e idiota mujer y a su hermano el músico, poseedor de dos DNIs, uno español y otro portugués, de dos nombres y de varias propiedades repartidas entre Rusia, Portugal y España?

¿Quién ha arruinado nuestra economía, ha permitido y fomentado la invasión de nuestra patria, ha regalado el Sáhara a Marruecos, ha enturbiado nuestras relaciones internacionales, ha mentido día si día también?

¿Quién ha culminado sus fechorías colocando a sus afines en la fiscalía y a Conde Pumpido en el Tribunal Constitucional, con la connivencia del Partido Popular?

¿Quién tergiversa nuestro pasado, destroza nuestro presente y dilapida nuestro futuro?
 
Ojalá volviéramos a los años 30 y el mayor mal fuera una ruleta trucada, con su botón camuflado para parar la bolita en el número apropiado, y gracias a ello repartir las comisiones entre cuatro amiguetes y otros cuatro políticos conchabados.

Ojalá.

Pero no es así, la ruleta trucada de Pedro Sánchez es imparable, no tiene 36 números ni necesita un mecanismo oculto para manipularla, la ruleta del psicópata solamente tiene un número, el cero, el que significa que todas las ganancias son para la casa.

Para su casa.

Rien ne va plus.
 
P.D. Maldito seas, psicópata.












jueves, 30 de mayo de 2024

Proverbios 6:16-19

Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. Proverbios 6:16-19 

 



Como nos explica José Javier Esparza en "No te arrepientas: 35 razones para estar orgulloso de la Historia de España", el inglés Chesterton se pregunta: «¿Ha reflexionado alguna vez sobre lo estupendo que habría sido que Don Quijote echara por tierra los molinos?». Y se contesta: «Necesitamos a alguien que se crea capaz de derribar gigantes. Y que consiga derribar molinos de viento».

Hoy en día podríamos añadir que necesitamos a alguien que se crea capaz de secar y apisonar el fango. Ese barro golpista que Pedro Sánchez, su corrupta esposa y la corte de aduladores, cómplices y sirvientes, han esparcido por toda España y parte del mundo. Y no añado las galaxias, porque alguna ministra se lo podría tomar en serio y lanzar alguno de su cohetes. Cohetes que parecen más ventosidades de una pre-menopaúsica.

Y gracias a Dios, mientras la juventud alienada pierde la sensatez asistiendo a un concierto de la Taylor esa; mientras centenares de miles de subvencionados y colocados rezan por que se mantenga su statu quo; mientras los tres poderes están maniatados y sujetos a los ataques psicóticos del tirano; mientras la prensa comprada oculta la verdad y propaga los bulos del gobierno bananero y dictatorial y, sobre todo, mientras la mitad de la sociedad sigue viviendo en Babia, sin enterarse de nada, disfrutando del paisaje cual burros con anteojeras, existen valientes ciudadanos que están prestos a luchar no sólo contra el fango, sino de atacar hasta el molino más alto, sin miedo a las alturas ni al viento. (Bien se ha visto hoy con las intervenciones de Mariscal Zabala y de Figaredo en el Congreso. Hay cantera, hay futuro).

Y puede ser que aún seamos pocos en número (creciendo día a día, eso sí), pero bien sabemos que las grandes gestas siempre las han protagonizado grupos pequeños, o hasta valientes y osados individuos por su propia cuenta y riesgo. Es más o menos lo mismo que proclamaba nuestro añorado Benedicto VXI: “La verdad no se determina por el voto de la mayoría”, añadiendo yo “ni la victoria por la reacción de dicha mayoría”: no podemos esperar que esa mayoría silenciosa, sumisa, en parte iletrada y en parte adoctrinada, esa lamentablemente gran parte de nuestros ciudadanos babiecos, se alce en armas (en sentido figurado, señor censor), ni aporte ayuda, ni de cobijo, ni alimente a los nobles guerreros que se levanten no contra molinos imaginarios, si no contra golpistas, contra separatistas, contra terroristas y contra los que lo son todo a la vez. Contra este indigno gobierno que hoy ha dado un paso más hacia la completa destrucción de nuestra patria.

No hablo de la Constitución, ni del régimen del 78, ni de los partidos políticos: todo ello son cosas temporales, que llegan, duran más o menos y pasan, como lo nuestro es pasar. Lo único que no puede pasar, que no puede fenecer, es nuestra patria, es España. Significa nuestro pasado, nuestro presente y el futuro de nuestros herederos.

Por ello, ese pasar nuestro no puede limitarse a hacer caminos, caminos sobre la mar: tenemos que derribar muros, cruzar ciénagas llenas de fango, asaltar redacciones y palacios (figurado, Pepillo el censor), y derribar a esos malditos gigantes, que Dios abomina por siete razones, como reza en el encabezado, y que son sin duda las características del principal malvado que tenemos que derribar:  

  •  sus ojos altivos,
  •  su lengua mentirosa,
  •  sus manos derramadoras de sangre inocente (aliado de terroristas),
  •  su corazón que maquina pensamientos inicuos (la falsa carta al pueblo español),
  • sus  pies presurosos para correr al mal (su sumisión a Mohamed, su reconocimiento de Palestina),
  • ser testigo falso que habla mentiras (sobre Vergoña),
  • ser el que siembra discordia entre hermanos

con esta maldita, ilegal y golpista amnistía, promulgada por el simple interés de un déspota.

Y no lo digo yo.

Lo dicen los Proverbios. 6:16-19



jueves, 23 de mayo de 2024

Lo que importa es España

 


Creo que me quedan algunos amigos que votan al Partido Popular, aunque se pueden contar con una mano (y hasta con alguna falange menos, amputada por un jovenlandés de esos que son igual de españoles que Abascal, como soltó el holograma Ayuso en una más de sus estelares patinadas).

Es decir, cuatro gatos.

Y, sinceramente, no lo entiendo, por muy amigos míos que sean. O bien no saben de qué va todo, no siguen la actividad política de los populares en España y en Europa, o cierran los ojos y se aferran a unas siglas de la misma forma que lo hacen los votantes socialistas: con cabezonería, sin raciocinio, sin análisis y sin comprensión de la gravedad de la situación, de los peligros que se ciernen sobre nuestra patria y de la gran estafa que es la inútil derecha española que encarna el PP. Ahora saltará alguno de ellos y me dirá que les vota en las elecciones nacionales, pero que en Europa vota a VOX. Pero esto tampoco es un argumento válido: el PP es igual de culpable que el PSOE de las desgracias que sufrimos, léase nacionalismo, invasión islámica y africana, corrupción generalizada, inútil burocracia, pérdida de valores, sumisión a la Agenda 2030, tolerancia y hasta ferviente apoyo a las demencias de género, destrucción de nuestros sectores básicos, etc. etc. Y si votas al PP en las elecciones generales, les das poder, les permites manipular los medios e influir en el electorado con superficiales pero magnificadas acciones cara a la galería, y con ello ganar también las europeas. Parece que (los votantes del PP) no quieran ver que su partido y el PSOE votan lo mismo en Europa en el 90% de los temas, algo demostrable pero siempre ocultado por el membrillo Feijóo y sus acólitos. Por mucho guateque con DJ que monten cara a la galería, realmente no luchan contra las políticas del PSOE, compiten simplemente por sentarse unos años en las mismas sillas. Ese nefasto y mortal bipartidismo llamado PPSOE.

Y estas votaciones europeas en las que comparten el sentido del voto, van siempre contra los intereses de España. SIEMPRE. Porque España no es un país más dentro de la Europa de burócratas, globalistas, masones, de la maquiavélica industria militar, de la asesina mafia farmacéutica, de las grandes tecnológicas y de las diabólicas demencias e imposiciones woke: nuestra patria es una colonia de Francia y Alemania, el Hinterland que siempre han buscado las potencias del norte de Europa: una tierra grande en extensión, fértil, rica, con recursos naturales sin explotar, con la industria destrozada, la agricultura restringida, la minería capada y la pesca limitada, pero sumisa y callada, condenada a servir de almacén de residuos, de libres parajes para colocar molinos de energía eólica o plantas de energía solar, simplemente para cumplir las cuotas impuestas por la mafia de Bruselas y su malvada Agenda, de campo de experimentación genética en plantas y animales, de refugio para violentos y bárbaros inmigrantes ilegales y de soleado paraje para las segundas residencias de los gerifaltes y potentados, sus partidas de caza y sus convenciones anuales.

Esto no ha cambiado desde 1978, por mucho que nos vendan de que somos uno más “inter pares”. Paparruchas. También se lo creyeron en Polonia y en Hungría, y en el momento que se han rebelado defendiendo sus intereses patrios, han ido a por ellos. A degüello. Aquí en España aún no lo hemos notado, pero por la única y simple razón de que ningún gobierno de la “democracia”, ni uno, ha osado rebelarse, levantar la voz y defender los intereses de los españoles. Ni los gobiernos del PP, ni mucho menos los del PSOE. Todo lo que se hace en España está supeditado a la previa autorización de las potencias coloniales y sus burócratas de Bruselas, a su vez dependientes de los intereses estratégicos de los grandes fondos que manejan el mundo a su antojo.

Pero las tornas pueden volverse a nuestro favor, al igual que ha sucedido en otros países europeos, como Italia y Holanda y próximamente en Francia. En Alemania les costará más, siendo este país el centro del eje del mal, y donde la AfD está más vigilada que la residencia de los conseguidores Pedro y Vergoña, ese Palacio de la Moncloa que ocupan cual reyes totalitarios, riéndose de nosotros mientras roban a destajo todo lo que pueden, colocan peones en empresas e instituciones clave y (me imagino) sacan del país incontables fondos en los vuelos no registrados de la flota de Falcons y Airbuses de “Ego & Bego Airlines”. ¿Cómo se explica si no que casi todos los vuelos que cruzan al Atlántico hagan escala en la República Dominicana? Por mucho que Margarita Robles, o Daisy Oaks como la llama la gran María López-Brea, use este argumento para seguir sin desvelar los destinos de los vuelos, sus ocupantes y sus objetivos.

Ya ni quiero entrar en la esperpéntica sesión parlamentaria de ayer, en la continua prevaricación de todos los ministros, con Glande Marlaska a la cabeza, en los desmanes de la fiscalía, en la inutilidad de un Tribunal Constitucional en manos del PSOE, en los continuos pucherazos electorales, en las armas de distracción masiva que son los medios de comunicación comprados, o en la inacción de nuestro Jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas, que día sí, día también, incumplen sus juramentos y sus obligaciones, bien definidos en la Constitución.

Una Constitución que no es más que papel mojado, ya que nadie la cumple.

La única opción que tenemos para darle la vuelta a la tortilla y asegurar el futuro de España como nación libre, es echar a toda esta chusma del poder.

Y esto empieza el próximo 9 de junio con los elecciones europeas.

Lo que importa es España. Y a España hoy en día no la defienden ni el PSOE ni el PP.

Allá cada uno con su conciencia. Y con su voto.

lunes, 20 de mayo de 2024

De alegría también se llora

 


Los fines de semana siempre son especiales: no trabajas, no tienes que madrugar al día siguiente, puedes dedicarte a leer, escribir, pasear, escuchar música, ir a misa, ver a tus amigos, disfrutar del vermú sin prisas ni pausas, sufrir con tu equipo de fútbol (en mi caso claro, siendo perico del RCD Español ), ir a un concierto, visitar un museo o asistir a un acto político. Esto último es lo que tocaba este pasado fin de semana. Tocaba Vistalegre.

No creo que pueda haber un nombre más apropiado para este palacio de congresos del barrio de Carabanchel de Madrid, por lo menos cuando el que organiza el evento es VOX. En cambio, cuando le dan mal uso y lo medio llenan corruptos socialistas, retrógrados comunistas, dementes woke o cualquier otra deformación humana, bien podrían cambiarle el nombre, por Vistatriste, por ejemplo. O por pocilga, ciénaga, museo de los horrores, cementerio, cloaca o frenopático. Pero este fin de semana pasado reinaba la felicidad. Y la vista, alegre.

Una alegría que se reflejaba en las caras de todo el mundo, de lo asistentes, de los oradores y hasta de los camareros de los bares cercanos. Estos últimos obviamente por la recaudación. Pero no solamente por razones crematísticas. Hablé con varios de ellos (lo que significa que visité varios bares), casi todos inmigrantes hispanos, y estaban más que encantados. Porque nuestra felicidad era también la suya. Si viven en nuestra tierra será por algo: abandonaron sus países de origen para labrarse un futuro mejor en la madre Patria, huyendo todos ellos de regímenes socialistas nefastos, dictatoriales, violentos y malvados. Para luego tener que aguantar a un psicópata dictador socialista en España. Mira que es tener mala suerte. Como bien reza en los abanicos que repartían nuestros hermanos cubanos: “España, despierta, los cubanos venimos del futuro”. No dejéis de seguirles y apoyarles aquí. Ellos están haciendo lo mismo por nosotros. Porque saben bien de que va el socialismo.

Y no estaban solos los cubanos: ayer, en el palacio de la alegría, se juntaron españoles de todas las provincias, además de argentinos, nicaragüenses, mexicanos, ecuatorianos, chilenos, salvadoreños…; blancos, mestizos, mulatos y negros. Altos y bajitos. Guapos de cara y bellos de espíritu. Unidos por la libertad. Unidos contra el malvado socialismo. Ese latente hispanismo que significa libertad, igualdad, prosperidad y justicia y que ninguna leyenda negra inventada por los bárbaros herejes del norte de Europa puede mancillar. Ni ningún rojo de mierda puede destrozar, por mucho empeño que ponga. Al final, la verdad triunfa.

El reencuentro con amigos de toda la vida, sumado a las nuevas amistades nacidas al calor del sol madrileño y la frescura de las cervezas, fue, como siempre, genial. Y no se trataba de idolatrar siglas o personas, ni de pesados discursos, ni de adoctrinamiento político: todo eso lo dejamos para los otros, los zurdos que tienen que pagar autobuses y regalar bocadillos para llenar cualquier minúscula plaza y que ni con el apoyo de todos los medios de comunicación comprados son capaces de movilizar a más de 300 personas en la plaza de Colón. Por algo será. La mentira tiene las patas muy cortas. Y si encima le sumas la manifiesta incapacidad y la corrupción de la izquierda, pues pasa lo que pasa. Que la alegría se marcha cantando a Carabanchel, mientras el odio, la suciedad, la violencia y la tristeza se quedan en Colón.

Ahí estaban Santiago con cinco de sus nueve hijos, Chiquillo, Juan Garriga, Enrique Moreno, Gerardo, Jordi, Pope, Juanjo Aizcorbe, Cristina Tena, Alejandro, Nekane y Alba, Almudena y Fede (gracias por la sudadera Almu), y tantos otros que seguro que alguno se me olvida.

E hice nuevos amigos, como los encantadores cubanos Duamiex y Yadi, los divertidos maños con Cristina al frente (y con algún rácano discutiendo el precio de la cena), y otras más de 15.000 personas sonriendo, bebiendo, comiendo, hablando, disfrutando del día y de la esperanza que significa VOX para España.

Y, como comentamos en varias de las improvisada tertulias, los que ya pintamos canas no estábamos ahí por nosotros, sino por los hijos, por los nietos, por poder dejarles en herencia una patria próspera, libre, unida y justa.

Una patria que consiga deshacerse de corruptos, de malhechores, de invasores, de violadores, de nacionalistas racistas, de terroristas. Una patria que sueña con un futuro mejor para las generaciones venideras. Una patria que dice no la retrógrada y corrupta izquierda. Una patria que no quiere psicópatas corruptos ni ministros incapaces. Una patria que quiere progreso, justicia y libertad. Lo mismo que quieren nuestros hermanos de allende los mares, que tuvieron que dejar su patria para encontrar la libertad en España. Y que no se merecen salir de sus dictaduras para encontrarse de nuevo con el demonio rojo encarnado en Pedro Sánchez y su banda de malhechores.

Y, como era de esperar, hubo muchas sonrisas y alguna lágrima. De ilusión. De esperanza. 

De alegría también se llora.

¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva el VIVA!



 

lunes, 6 de mayo de 2024

La nostra Catalunya

 

Don Justo Conde Esteve

En la foto, Don Justo Conde,  autor de los diseños de los trofeos por encargo del Sr. Meler.


Mi infancia son recuerdos de mi querida Barcelona,

y un barrio libre a pies del Tibidabo;

mi juventud, cincuenta años en tierras catalanas”.

 

Ante las próximas elecciones del 12 de mayo en Cataluña, tenía que escribir algo. Y hasta me he permitido parafrasear a don Antonio Machado, nuestro gran poeta sevillano, al que el infame, corrupto y demente Pedro Sánchez hizo nacer en Soria, en una más de sus carencias culturales. Por no hablar de las (carencias) éticas y morales.

Como bien sabrán la mayoría de mis lectores, el torneo de fútbol “Nostra Catalunya” se celebró entre los años 1974 y 1990 en el estadio de Sarriá, organizado por el Real Club Deportivo Español. Hablamos de una época en la que el RCD Español era la principal, que no única, resistencia al pensamiento único y sucio, al naZionalismo y al separatismo fomentado por la corrupta burguesía catalana, y cuya principal bandera de enganche era el FC Barcelona, un club racista y clasista fundado por un suizo y mantenido y premiado a base de chantajes, corruptelas y engaños durante toda su negra historia. Y para luchar contra esa dictadura nazionalculerda, se organizaba este entrañable torneo, en el que se daba relevancia y presencia a otros equipos catalanes, como el Gimnàstic de Tarragona, Girona FC, UE Lleida, la UE Sant Andreu o el CE L’Hospitalet.

Eran tiempos en los que el himno del RCD Español era bilingüe, en el que ser catalán no significaba dejar de ser español, en el que la libertad y la tolerancia se respiraban solamente por encima de la Diagonal, mientras que en la parte oscura de Barcelona, maquinaba el rancio separatismo en busca de prebendas y beneficios para las cuatro familias adineradas de siempre, las mismas que bajo Franco se alinearon con el régimen. Siempre buscando el beneficio de unos pocos a costa de la pasividad y la ignorancia de muchos. Lo que viene a ser el nacionalismo.

Pero, quién lo iba a decir, cuarenta años después, la sociedad catalana, tan española como la de cualquier otra región del Reino de España, se ha quitado de encima esa losa que significa el nazionalismo excluyente, y se ha lanzado a las calles con valor y alegría, a luchar por lo que es de todos, a recuperar esa Cataluña que nos han querido robar pero que jamás doblegarán.

Y viendo la campaña electoral de VOX, la emoción que me embarga es mayúscula. No por ser las siglas de un partido, que como bien sabemos todos suelen ser algo temporal, como sucedió con Ciudadanos, sino por la ilusión que desprenden sus protagonistas, por la realidad y la verdad de su discurso, por su lucha incansable contra la degradación de esta parte de nuestra patria tan bella pero tan manipulada por sucios intereses nacionalistas. Tan sucios que prefieren una Cataluña en manos de islamistas violentos, de violadores y ladrones, antes que abandonar su demencia separatista, recuperar el “seny” y volver a ser esa preciosa parte de España.

Pero nuestra Cataluña, la nostra Catalunya, está resurgiendo cual flor en primavera, gracias al empeño y la lucha sin cuartel de muchas personas, mayores y jóvenes, que no aceptan ni aceptarán jamás la rendición ante el poder oscuro del sucio naZionalismo. Me enorgullece sobremanera ver a tantos amigos de infancia y de juventud alzando la bandera de la libertad y la igualdad, como si fuera el año 1980. Y ahí siguen, impasibles, inquebrantables, leales, apoyados por esa juventud catalana que no ha sucumbido a las barbaridades y mentiras vertidas durante tantos años por intoxicadores, por racistas, por corruptos y por terroristas.

Quien de nosotros, los “exiliados” por una razón u otra, no echa de menos las excursiones a Poblet o al Montseny, comer en Santa Fé o en “Los Patos” en Viladrau, subir a Calella a disfrutar de las habaneras, pasear por las Ramblas, bajar, sin miedo a ser atracado, a la granja de Chiquillo, jugar en el Turó Park, subir al Merbeyé, parar en Barbero o en el Mandri, disfrutar de unas mixtas en el Tomás de Sarriá, tomar una jarra de litro en el Pippermint, o simplemente subir por la Diagonal hasta la Rosaleda disfrutando de un soleado día primaveral. Por no hablar de visitar a una de mis tías, ya sea en la calle Escuelas Pías, en Doctor Ferrán o en Vilafortuny.

Comprar en el mercado de Galvany, ir a misa de Gallo en la iglesia “Redonda”, comer un arroz en la Barceloneta, pasar la tarde en el Víctor con los camaradas, tomar unas cañas en el Vaso de Oro, ir al Juan Sebastián Bar, jugar a billar en el bar Velódromo, cantar canciones en el Cau, asistir a una capea en Tortosa, comer calçots en Valls, ir a cazar y comprar aceite en Lérida… una lista interminable de recuerdos de infancia, de juventud, de toda una vida alegre y dichosa en una región tan amada como es Cataluña.

Mi tierra, nuestra tierra, vilipendiada, utilizada y destrozada en los últimos cuarenta años por aquellos que se arrogan un catalanidad pura, racial, excluyente y por ende sucia y maligna.

No, señores, esa no es “la nostra Catalunya”.

La Cataluña que vamos a recuperar es todo lo anterior, todo lo que llevamos dentro, es nuestro pasado y será, sin duda, nuestro futuro.

Y ese futuro pasa por votar en conciencia. No hace falta ni que diga a quien.

martes, 5 de marzo de 2024

Cretinos y pícaros

 

Esta mañana, antes de cambiar como cada día a Informa Radio y seguir a don Javier Garcia Isac en su programa matinal, Carlos Herrera ha usado en la COPE la palabra “cretina”, para referirse a la inefable Yolanda Díaz. Con toda razón, en eso estamos de acuerdo, porque los diarios y continuados desvaríos de este personaje entre triste y cómico, que se mueve entre el retraso intelectual y el infantilismo woke, son cada día más patéticos y me generan mayor alipori que cualquier metida de pata propia o de algún amigo o familiar vivida en toda mi ya larga existencia en este ya definitivamente distópico mundo.

Eso sí, las ideas, sandeces y barbaridades que se cuecen en su mini cerebro y salen del enorme pico del Tucán, acompañadas por una insoportable entonación infantil y ridículas sonrisas de sesión fotográfica de Primera Comunión o episodio de Heidi, solamente nos afectan a nosotros, los ciudadanos de a pie, mientras que ella sigue viviendo como una reina y despilfarrando nuestros impuestos en viajes inoportunos, ropa de espectáculo circense y peinados de peluquería de pueblo.

Una palabra, cretino, sinónimo de estúpido, necio, tonto, bobo, imbécil o idiota, que no solamente aplica sobremanera cuando hablamos de los impresentables que nos gobiernan, sino que tiene una interesante historia etimológica. Para aquellos que seáis amantes de nuestra lengua, no dejéis de ver la entrada en el, en mi opinión, mejor diccionario etimológico del español que hay por la red, el Diccionario Etimológico Castellano Online.

Mientras las investigaciones judiciales sobre la corrupción generalizada del gobierno socialista avanzan a marchas forzadas, cual División Azul cruzando el lago Ilmen, la pija comunista no deja pasar ni 24 horas para soltar una nueva barrabasada, a cuál mayor. Ayer tocaba anunciar que prohibirá cenar después de la 1 de la madrugada. Así, como quién echa la primera micción del día en el lavabo en vez del inodoro. Con perdón por lo soez, pero no puedo con esta cretina. Y a otra cosa mariposa, que por locas ideas para distraer y justificar su inútil existencia, que no falten. Unos salvaslips cerebrales para sus pérdidas neuronales igual nos irían bien a todos.

Y por si no tuviéramos bastante con la cretina Yolanda, tenemos a sus pícaros socios de gobierno, el ala siempre corrupta de la izquierda española, la banda de delincuentes del PSOE, y que van a lo suyo: a robar, prevaricar, derrochar, mentir, manipular, intermediar, comisionar y disfrutar. Que no falten coches rápidos, mariscos, drogas y fulanas. Lo de gestionar un país, gobernarlo con profesionalidad y con resultados positivos, aportar algo a la sociedad que les mantiene y que encima en parte (y desgraciadamente) les ha votado, de eso nada. Simple y llanamente, el trabajo no existe para los socialistas. Ni de jóvenes, ni de adultos, ni de mayores. Vividores de eslóganes, de subvenciones y del nepotismo imperante en el ADN zurdo. Con una aportación al bien común de cero patatero.

Cretinos para alimentar los cerebros cada vez más vacíos de sus votantes y pícaros para alimentar las simples mentes pueblerinas del tradicional héroe del pueblo, que cual Robin Hood roba a los demás, para repartir… entre los suyos. Eso sí, el Tito Berni, el Koldo, el de Aldama, el Griñán, el Bono, el Ábalos, la Paca, todos ellos son en el fondo héroes para el populacho iletrado y manipulado, que se alimenta intelectualmente con la Sexta y Tik Tok. Y su repuesta, a todos los niveles, siempre es la misma: “¡Y tú más! ¿Y tú qué?”. Balones fuera, tu lo hiciste antes, maniobras de distracción con los medios comprados, y a esperar el archivo de la causa. O en su caso, la prescripción. Que para algo tenemos a la fiscalía, que ya sabemos de quién depende (la maldita risita del psicópata cuando dijo esto, jamás la olvidaré).

En fin, no me voy a calentar más. Acabo de escuchar el discurso de Francina, infantil, emocional y tristón, por la falta de alcohol, supongo, y la vida de esta elementa daría para un artículo bien, bien largo. Con capítulos sucios, muy sucios. Otro día, quizás.

Señor nuestro Dios, échanos una mano y líbranos de cretinos y pícaros.

(Y de consumidores de Doritos y demás marcas de Pepsico).



domingo, 18 de febrero de 2024

Murieron en el empeño



Me he tomado mi tiempo antes de escribir esta corta columna, que no quiere ser más que un humilde homenaje a la Guardia Civil. Póstumo para los dos agentes asesinados en Barbate por la dejación del maldito ministro Grande-Marlaska, tributo en vida a los 81.995 miembros que tiene la Benemérita actualmente (datos de la Moncloa de junio de 2023), número que, como entenderá el lector, no significa que sea cierto. No habiendo salido una sola verdad de la boca del actual presidente del gobierno desde que desgraciadamente y con malas artes accedió al poder, cualquier información que faciliten desde la corte del psicópata sus 1.000 asesores, hay que cogerla con pinzas.

¿Y por qué he esperado? ¿A que amainara la tormenta de columnas, reportajes, protestas, dimisiones, actos y homenajes? Pues va a ser que por todo ello no ha sido: todos éramos conscientes de que este maldito gobierno y sus medios afines, que son todos los mayoritarios sin excepción, no iba a mover un dedo para reparar el mal causado, que oficialmente no habría homenajes, ni minutos de silencio, ni nada que se le parezca. De dimisiones ya ni hablo.  Mutis desde Moncloa y excusas varias en boca de los impresentables ministros, mamporreros del sultán (mejor: de ambos sultanes, Pedro y Mohamed), hasta culminar todo esto con la desvergonzada e hiriente frase de la serpiente Patxi López, achacando el asesinato de ambos agentes a una supuesta tormenta. Por no hablar del eslabón perdido Oscar Puente, rescatado de una cueva por el déspota para repartir estopa a diestro y siniestro, sea cual sea el tema. Como que tenemos que ir acostumbrándonos a que ardan las cabinas de los trenes. Pero dejemos a un lado a este simio, a este matón de baja cama que da para un doctorado sobre el no saber estar, la falta de educación, la indigencia intelectual y la maldad hecha persona.

Pero algo tenía que escribir, y bien que me lo recordó hace unos días mi estimado amigo Fran. No podía permanecer en silencio ante este nuevo insulto a nuestra gloriosa Benemérita, lo que viene a ser un insulto a nuestra patria y con ello a todos nosotros. Una fechoría más de este narcogobierno, pero en este caso no solamente han insultado y despreciado al cuerpo más querido por los españoles, sino a todos y cada uno de los ciudadanos. A los buenos, se entiende, porque sabedores somos que hay una parte de la sociedad, esa parte sucia, adoctrinada, iletrada y maldita, que mantiene con sus sumisos votos a la purria que gobierna en España y en sus autonomías, inventadas pseudonaciones de paletos con ansias de dictadores. Y no digo virreyes, porque sería un elogio. Son simples oportunistas que buscan su beneficio personal a costa de cargarse cientos, que no miles, años de historia conjunta, de libertad, de igualdad, de justicia y de progreso. Y en esta lucha eterna de la sucia tropa izquierdista, terrorista y separatista contra la Guardia Civil, no podemos dejarles solos. Ni silenciar el desprecio y la injusticias que sufren día a día a manos de un gobierno que en el fondo lo que persigue es acabar con esta histórica institución, heredera de la Santa Hermandad instituida por Isabel la Católica en 1476. Nuestra inmensa y santa Isabel, que según algunos supuestos periodistas y tertulianos todólogos y dipsómanos, está por debajo de Jennifer Hermoso en su importancia histórica (aunque la petarda Milá usó a Agustina de Aragón, vale igual). Mejor me callo.

En mi juventud tenía colgado en la pared de mi habitación un tricornio de gala de la Guardia Civil. Fue un regalo de un mando de este cuerpo, buen amigo de mi padre, cuyo círculo de amistades incluía a muchos de ellos. Y los conocí, los traté, y los admiré siempre. Sin duda la mejor herencia que me dejó mi padre. Y sigo teniendo por casa, repartidos por estanterías y armarios, objetos relacionados con el benemérito cuerpo: una gorra aquí, un cinturón ahí, un clic de Playmobil caracterizado como Guardia, varias pulseras, algunos llaveros…; y mi admiración y respeto por todos ellos, por este abnegado y fiel cuerpo de seguridad, garante de nuestra libertad, sigue tan firme como entonces.

O quizás más, porque desde que llegó la tan cacareada “democracia”, los ataques a la Guardia Civil han sido constantes, y no hablo solamente de los viles asesinatos sufridos, como el de Barbate, sino del continuo desprecio de todos nuestros gobiernos, del PP o del PSOE, hacia estos hombres y mujeres que simplemente cumplen su vocación, su deber y su juramento, con diligencia, con profesionalidad, con rigor y con honor. Y encima sin un equipamiento adecuado, sin cuarteles en condiciones, encerrados cual apestados en las regiones separatistas, olvidados y abandonados en el mundo rural y sentenciados ante narcotraficantes, inmigrantes violentos y zurdos subcampeones vengativos, que siempre han tenido como principal objetivo a este cuerpo policial.

Pero a pesar de ello, con lo puesto, sin armas en condiciones, sin chalecos protectores, sin sueldos dignos, sin cuarteles habitables, sin protección de la justicia y sin el mínimo apoyo oficial por parte de los cambiantes pero similares gobiernos, siguen ahí, fieles a su juramento, honrando su himno, su historia y su deber.

Como consta en el número 4 de su cartilla:

Siempre fiel a su deber, sereno en el peligro, y desempeñando sus funciones con dignidad, prudencia y firmeza, será más respetado que el que con amenazas, solo consigue malquistarse con todos”.

A mí me parece que los que amenazan y se malquistan con todos son otros. La víbora Glande-Marlaska, por ejemplo. O el psicópata Pedro Sanchez. Una lista interminable para una historia terminable de menosprecio y de odio.

Pero el bien triunfará, tarde o temprano. Y toda esta chusma desparecerá. ¡Malditos seáis, hijos de la gran puta! 

Y pervivirá la única y verdadera historia interminable, que es y será la del glorioso y benemérito cuerpo de la Guardia Civil.

Viva la Guardia Civil. Viva España. Que viene a ser lo mismo.

Descansen en paz, Miguel Ángel y David. 

Murieron en el empeño.


martes, 16 de enero de 2024

Valetudo

 “Yo, yo y yo, el diablo lo inventó”



Nunca entenderé el miedo que tienen la mayoría de los informadores, tertulianos, periodistas y columnistas a llamar a las cosas por su nombre. Rectifico: si lo entiendo. 

En la mayoría de los casos se trata de una simple sumisión al que paga, del miedo a quedarse sin “lo suyo”. Luego están los cobardes, los acomplejados, los bien queda, los que no quieren parecer “radicales” o, válgame Dios, ser enviados al pozo negro de la derecha, la ultraderecha, el fascismo o cualquier otro ismo que el mainstream haya definido como sinónimo del mal, como el infierno de los creyentes.

Y así andamos. Tenemos a un presidente mentalmente inestable (siendo generosos en el diagnóstico) que está perpetrando un golpe de estado, rodeado de ministros inútiles y sin preparación, cuando no corruptos y malvados, y asociado a partidos que odian a España y que solamente quieren explotar la debilidad en votos de un autócrata enfermo, para sacar beneficios personales, que no partidistas o regionales. Lo del nazionalismo de toda la vida, vamos.

Y lo que sucede con los comunicadores, pasa de igual forma con los políticos de la “supuesta” oposición, en este caso, el Partido Popular. Si pueden evitar llamarlo golpe de estado, lo hacen. Si pueden negociar, lo hacen. Si pueden justificar alguna medida de este desgobierno, lo hacen. Si pueden pactar con el demente, pactan. Lo único que no hacen es plantarse, decir en voz alta “Hasta aquí hemos llegado” y dejar de colaborar con las instituciones que están en manos de los golpistas, que ya son casi todas. Así, descrito de esta manera, está claro que lo que hacen es colaborar con el enemigo de España, aunque sea por inacción, por mirar al otro lado. En cristiano: son cómplices.

¿A qué nos lleva todo esto? A que nadie, o muy pocos, digan las cosas por su nombre: pocos “golpes de estado” leo por ahí, pocas veces se utilizan las palabras dictadura, autócrata, delincuente, psicópata corrupto, putero, asesino o ladrón

Algunos se “atreven” a llamar a nuestro actual gobierno una República Bananera, expresión que ni infunde miedo ni es de uso común, por lo que se queda en pura anécdota. También lo hemos intentado algunos con la palabra “Kakistocracia”(que viene del griego κάκιστος (kàkistos), el peor y κράτος (kratos), gobierno), pero tampoco conseguimos que se imponga, me imagino que por desconocimiento, ya que suena a “caca”, y eso es algo infantil o malsonante para ellos. Y enlaza directamente con su miedo a quedar mal, a salirse de la vía del consenso y la uniformidad lingüística e ideológica.

Pues igual ha llegado el momento de llamar a este gobierno VALETUDO, tal como he titulado esta columna. Como muchos sabréis, el “Valetudo” es un arte marcial nacido en Brasil en los años 20 del siglo pasado, en el que, tal como indica su prosaico nombre, vale todo. (Arte marcial que por cierto practicó el ahora tan mediático Dani de Desokupa).

Valen llaves de judo, puñetazos, uppercuts, crochés, ganchos, golpes de kárate o patadas de taekwondo, y si hicieran falta, arañazos, mordiscos, puñaladas y tiros en la nuca.

Vale mentir, robar, ocultar, inventar, tergiversar, manipular, encerrar, perseguir, golpear y amenazar.

Y de esta manera, haciendo todo lo que sea necesario, el psicópata Pedro Sánchez ha conseguido mantenerse en el poder vendiendo su alma al diablo, léase vendiendo España a cachos cada vez más grandes, y no hay quién le frene.

Para una persona sin escrúpulos, sin valores morales, sin sentimientos, sin remordimientos, sin humanidad, como lo es él, vale todo.

Vale decir blanco y a la media hora, negarlo.

Vale decir que la economía va como un tiro, cuando todos los datos estadísticos demuestran lo contrario.

Vale prometer amnistías ilegales, sabiendo que Europa no lo autorizará.

Vale delegar competencias del Estado, no delegables según nuestra Constitución, sabedor que al final no podrá cumplir con esta promesa, salvo intervención corrupta e ilegal del Tribunal Constitucional, algo que por otro lado tenemos todos muy claro que sucederá.

Vale humillar a la Guardia Civil y la Policía Nacional, salvaguardas de nuestro estado de derecho, con tal de conseguir tres, cuatro o siete votos rastreros de terroristas y golpistas.

Vale negociar con países extranjeros la llegada masiva de bárbaros inmigrantes ilegales, a cambio de suculentos contratos o de silencios sobre las fechorías familiares en el continente africano.

Vale realizar con el Falcon 33 viajes a la República Dominicana, país con el que a mi buen entender poco trato comercial tenemos.

Vale destrozar nuestra agricultura o nuestro sistema energético, para contentar a la mafia de Bruselas y su maligna Agenda 2030, mientras que los demás países de esa falsa unión europea hacen todo lo contrario.

Vale encausar a mayores y jóvenes por apalear una piñata, cuando al mismo tiempo queman retratos de lideres de la oposición o del propio rey de España, o realizan homenajes multitudinarios a terroristas asesinos

Vale desconectar el sistema informático del Senado para dar tiempo a los secuaces a negociar con los golpistas catalanes las prebendas que recibirán, o no, si votan a favor de la investidura.

Vale … (podéis añadir cualquier cosa, es una lista interminable y autoextensible).


Vale todo con tal de mantenerse en el poder. 

VALETUDO




jueves, 23 de noviembre de 2023

Aunque tengamos razón

 Allí donde el mando es codiciado y disputado, no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia”.

Platón.


Escudo España Girauters

(Escudo del dictador gentileza de @Girauters)

Nada como leer esta frase de Platón para darnos cuenta de lo cerca que estamos del precipicio. Porque si algo caracteriza al autócrata que manda en estos momentos en España (con el beneplácito de gran parte de la mafia de Bruselas, por cierto, y la aquiescencia de esos luchadores por la libertad que priorizan el cambio de logotipo del Senado a dar la batalla en la calle Ferraz), es su enfermizo amor por dos cosas: el poder y a sí mismo. Como le llama la siempre genial y acertada María López-Brea, “jisperson”. O “Me, myself and Begoña”, como suelo escribir. Y lo de Begoña hasta lo pondría en duda: si fuera necesario sacrificarla, que nadie dude de que la echaría a los perros, y a otra cosa, mariposa. A pesar de la inversión en cirugía plástica realizada en los últimos años. Como ha hecho con cualquiera que haya osado interponerse entre su trono y él. Sean enemigos, amigos, aliados, socios, ministros, militares, policías, fiscales o jueces. O reyes. Porque bien sabemos todos que el siguiente capítulo de esta pesadilla va a ser pedir la cabeza del Rey. Las caras de odio, entre lascivas y malvadas, que pone el demente autócrata cuando tiene cerca a algún miembro de la Casa Real, valen más que mil palabras. O que un diagnóstico psiquiátrico.

Pero aunque tengamos razón en todas y cada una de nuestras quejas acerca de la dictadura que está implantando el psicópata, contrarrestar el poder que ha conseguido el maldito perro con sus malas artes, descabezando el poder judicial, atando en corto el legislativo y con plenos poderes en el ejecutivo, no va a ser tarea fácil. 

Llegar a una dictadura es fácil, visto lo visto, solamente se precisa de maldad, complicidad de los poderes gracias a los peones colocados estratégicamente, el soporte de los medios comprados previamente y la falta de una oposición fuerte. Porque, queramos o no, la oposición hoy en día la tendría que encabezar el Partido Popular, pero ese partido de vida sana y educada, de fruta variada y veranos azules, no se mojará. Prefieren la desaparición de España a quedarse sin sus privilegios y se derriten por ser aceptados por la “izquierda”, son igual de progres e inútiles que sus compinches y amigos del PSOE. Aunque se vistan de montería y monten sus happenings, sus picnics al sol, inundando Madrid con la pestilente bandera de una falsa y corrupta Europa que mira a otro lado, no aportan nada a la lucha contra la dictadura. Véanse si no sus actuaciones en el senado o sus constantes maniobras contra VOX.

Pero lo que es harto difícil es salir de una dictadura. Que se lo digan a los cubanos, a los venezolanos, a los nicaragüenses, a los coreanos del norte o a los chinos. Por no hablar de los países europeos que han tardado decenios en librarse del yugo comunista. Porque una vez alzado el MURO, esa separación entre “buenos” y “malos” cuya construcción ha anunciado sin ruborizarse el déspota, derribarlo se convierte en una misión casi imposible. Si encima los países vecinos, tanto al norte como al sur, pueden beneficiarse de esta situación, como por ejemplo la mandamás Ursula von den Ponys, que necesitará pronto los votos de Sánchez para reafirmarse en el poder, o nuestros archienemigos del sur, los marroquíes, que están disfrutando como locos soltando a delincuentes, inundando las islas y la península con sus sucias y bárbaras tropas, mientras su corrupto e invertido sultán tiene cogido al demente por los cataplines con esa información privilegiada conseguida por sus servicios secretos.

Tenemos, eso sí, al valiente pueblo español, que, como siempre ha hecho a lo largo de la historia, se ha alzado contra el felón, contra la pérdida de derechos, contra el desmantelamiento de nuestro sistema político y contra esa fragmentación de España que tanto le interesa a Europa. Pero este pueblo valiente, noble, que tarde tras tarde inunda la calle de Ferraz con espíritu de lucha, con valentía, con ingenio y con optimismo, no será suficiente para acabar con la dictadura. 

Mal que nos pese, aún somos pocos luchando en las calles. Y tampoco podemos esperar mucho de la huelga general convocada mañana por Solidaridad. Mientras existan los falsos sindicatos UGT y CCOO, los “comegambas”, subvencionados y mantenidos por los partidos para simular una lucha sindical que jamás han emprendido, poco podrá hacer un sindicato libre recién nacido gracias al empuje de los valientes de VOX.

Igual tendríamos que invitar a todos los escolares, estudiantes y a los ingenuos votantes del PP, a que visiten la exposición sobre el Muro de Berlín que está abierta en la Fundación Canal Madrid, creo que hasta mediados de enero.

O que aprovechen su Netflix y vean las excelentes películas “La vida de los otros” o “La revolución silenciosa”. Para que se vayan haciendo a la idea de lo que nos espera a todos si no seguimos luchando sin desfallecer.

Y como decía Chesterton: Si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa.

Hagámoslo pues, a toda costa.

PORQUE TENEMOS RAZÓN. 

“Noviembre Nacional, todos a Ferraz”.



lunes, 6 de noviembre de 2023

A los que estáis haciendo historia

 


Aparte de un grupo familiar y uno anual para el preceptivo e imprescindible peregrinaje por los caminos que llevan a Santiago de Compostela, solamente pertenezco a dos grupos en WhatsApp, llamados “Amigos de España” y “Exiliats a Madrid”. Los miembros de estos grupos son mis compañeros de andanzas desde los años 80, unos aún residentes en Barcelona y otros, como yo, “exiliados” felizmente en Madrid. Y estos grupos son sin duda el pilar de mi vida, ya que representan lo que he sido y lo que soy, algo invariable desde esos ya lejanos años juveniles en los que se forjó el espíritu que nos acompañará el resto de nuestras vidas.

Y en este grupo de amigos y conocidos existen dos denominadores comunes: por un lado el amor a España y por otro el profundo conocimiento de la historia de nuestra patria, desde nuestra época de pujantes provincias romanas hasta el actual golpe de estado que está perpetrando el PSOE, encabezado por el demente que todos conocemos. Y este conocimiento de la historia nos permite entender con claridad lo que está pasando y, sobre todo, intuir lo que va a pasar en un futuro muy cercano. Porque, para desgracia nuestra, la historia de España se repite de forma cíclica, y cada vez que creemos haber llegado a la cima de la montaña con nuestra piedra a cuestas, cual Sísifo, volvemos a rodar ladera abajo para empezar de nuevo el duro ascenso hacia la excelencia, la libertad y la justicia (lo de usar a Sísifo como símil me lo ha inspirado Mariona Gumpert, por cierto, en una más de sus excelentes columnas). 

El grave problema es que una gran parte de la sociedad, sobre todo los menores de 50 años, desconoce nuestra historia, sin duda un hándicap, una desventaja, insuperable. Sin formación no hay opinión que valga, y con nuestra estructura de población, que tiene más de barril estilo Angela “Obélix” Pam que de pirámide, estamos apañados. La mayor parte de los ciudadanos españoles tiene más de 45 años, con un gran peso de los “boomers”, a punto de jubilarse o ya disfrutando del retiro, y este rango de edad implica un desconocimiento absoluto de la verdadera historia reciente de España, tergiversada y manipulada en los últimos 48 años por los aduladores de falsos dioses, por separatistas, por terroristas, por corruptos, por herejes, por los enemigos de la patria, que desde 1978 se han dedicado a tergiversar, blanquear y hasta inventar la historia española, sobre todo la de los siglos XVIII, XIX y XX, a fin de adaptarla a sus oscuros fines (los siglos anteriores al XVIII ni existen para estos enfermos, como es lógico, ya que les desmontaría su relato). De la mayoría de la juventud actual ya ni voy a hablar. Están más perdidos que Alberto Garzón ante una gráfica de barras. 

Esta “nueva historia” oculta, entre muchas otras cosas, los desmanes, conjuras, golpes de estado, sacas, torturas y asesinatos cometidos por el PSOE y el resto de la izquierda e inventa naciones históricas que jamás han existido, y con ello abre de par en par las puertas de nuestros hogares para que se cuelen separatistas, terroristas y golpistas hasta nuestro salón. Y si encima en este salón está sintonizado algún canal de televisión del “sistema”, es decir, todos ellos salvo la honrosa excepción que es “El ToroTV”, apaga y vámonos. Porque no olvidemos que el grueso de la sociedad no utiliza redes sociales, no accede a medios independientes y libres: viven en su inopia manipulados y dominados por el relato interesado de los malos. Los muy malos, bastante más que los “Hermanos Mala Sombra”,que comparados con los actuales y nefastos líderes políticos y de opinión, más bien parecen las Hermanitas de la Caridad.

Pero no todo van a ser desgracias, y aunque sea un triste consuelo, una parte la sociedad, aún insignificante para conseguir restablecer a corto plazo el orden social, la libertad, la igualdad, la justicia y la verdad histórica, se está levantando, está alzando la voz, como bien estamos viendo en las recientes movilizaciones contra el golpe de estado que está perpetrando el PSOE, con la aquiescencia de sus votantes, que eligen a esta panda de delincuentes por filiación, no por convicción, ya que carecen de los conocimientos necesario para discernir qué es verdad y qué es mentira. Esa sindéresis que ni está ni se espera.

Y este alzamiento popular, lejos aún de las grandes gestas protagonizadas por el noble pueblo español (esas hazañas que tan concienzudamente se ocultan en los libros de historia, los documentales, los noticiarios y la prensa), tiene heroicos y valientes protagonistas: periodistas, columnistas, algunos conocidos, otros anónimos, aportan día a día su granito de arena para invertir la actual tendencia, que solamente tiene un triste final: la desaparición de España como nación y la libertad, igualdad y la justicia como valores eternos intrínsecos al ser humano. La lista de los luchadores por la libertad y por España es larga, todos sabemos quienes son, pero permitidme destacar a algunos, como son Juan Carlos Girauta, Javier García Isac, Mariona Gumpert, María López-Brea, Gabriel Albiac, Iván Vélez, Hughes, Carmen Álvarez Vela, María Durán, Julio Ariza, Enrique García-Máiquez, Jaume Vives… y tantos otros luchadores conocidos o anónimos, historiadores, poetas, caricaturistas, músicos, profesores, catedráticos, policías, militares, Guardias Civiles, médicos, curas, monjas, fontaneros, electricistas, albañiles, camareros, transportistas o simples “influencers” en redes sociales, que aportan ese vital flujo de información tan necesario en estos oscuros días que nos ha tocado vivir.

Y en primera fila, en vanguardia, tenemos a los políticos, a los Calvo-Sotelo, José Antonio Primo de Rivera, Melquíades Álvarez o Melchor Rodríguez de nuestros días, los que están escribiendo la gloriosa historia de España de este siglo XXI, que vuelve a poner a prueba la capacidad de los españoles de acabar con el mal. Con el MAL en mayúsculas. Me refiero, como bien entenderá el lector, a los afiliados, dirigentes, diputados y demás cargos electos de VOX, que arriesgando su presente, su futuro y hasta su propia vida, están dando la batalla en las instituciones. Y a las pocas y nobles excepciones del Partido Popular, de lo que fue UPyD, de los “Ciudadanos” primigenios y, si cabe, hasta la contada buena gente que era del PSOE y lo ha abandonado. Los que han visto la luz.

Poco más hay fuera de este pequeño pero valiente ejército de salvación, que es el que tiene que liderar esta nueva reconquista en la que estamos inmersos.

Y que volveremos a ganar, por supuesto. 

Y los subcampeones serán los de siempre. 

Porque el bien siempre triunfa.