Mostrando entradas con la etiqueta Demencia Catalana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Demencia Catalana. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de mayo de 2019

El esperpento interminable

No pasa ni un día (ni una hora, a veces ni minutos) en este nuestro tan querido país, en el que las “personas, cosas o situaciones grotescas o estrafalarias” se suceden a un ritmo imparable. Estamos a martes de la semana 21 del año 2019 y las sinrazones, estupideces y esperpentos van encadenándose como si fueran eslabones de la tan actual y cacareada tecnología denominada Blockchain. Y tal como sucede con dicha tecnología, todos estos hechos quedarán grabados de forma fehaciente por los siglos de los siglos. Amén.

Echemos pues una rápida mirada a esta triste realidad que, si nadie lo remedia, acabará con nuestra nación, nuestra sociedad, nuestra historia y, sobre todo, con nuestro futuro.

Los bufones vividores de la extrema izquierda (cuyo estilo de vida, por cierto, se asemeja más al de la nobleza de otras épocas) usan a diestra y siniestra (más a siniestra) su infantil demagogia para arrancar algún voto más al alelado pueblo y así poder seguir mamando de la teta del Estado. El último y tan patético ejemplo podría ser la campaña contra las “donaciones” de Amancio Ortega, donde confunden el cerdo con la velocidad, mezclan donaciones altruistas con evasiones fiscales y se quedan tan anchos insultando a uno de los mayores ejemplos de laboriosidad, constancia, entereza y verdadero patriotismo que existen en España.



La ínclita Isa Serra, cuyo currículo no va más allá de vivir como una reina en el barrio de Chamberí, destrozar cajeros y decir sandeces desde que se levanta (teniendo en cuenta sus obligaciones laborales seguro que no es a las 6 de la mañana) hasta que se acuesta (esto si que será tarde, entre porros, pintadas y demás provechosos entretenimientos  a los que es tan aficionada), la ilustre y bien formada candidata a presidir la Comunidad de Madrid, osa insultar, sin un mínimo de pudor, a una persona como Amancio, cuya trayectoria laboral y empresarial es digna de alabanza y estudio, no solamente aquí, sino allende de nuestras fronteras (y que desde 2014 ha pagado 11.000 millones de impuestos en España). En línea con su líder, el vomitivo chepas, y su concubina que tan feliz vive en su chalet y cuyos gemelos prematuros tuvieron todos los cuidados posibles en un hospital de la sanidad pública, sanidad a la que ahora niega tan necesarias donaciones como son los modernos equipamientos para la lucha contra el cáncer. No les deseo ningún mal, pero espero con ansia el momento en el que les detecten algún tumor y tengan que usar una antigua lupa para analizar la posible metástasis.

El siguiente caso: la presencia de presos recogiendo sus actas de diputados y senadores, contra toda ética y razón e incumpliendo durante el trámite las indicaciones del Tribunal Supremo. Y aquí no hablamos de presos por causas menores. Se trata de GOLPISTAS. De malvados delincuentes que, contra toda ley, contra la mayoría de la sociedad y haciendo uso de medios y recursos públicos, es decir, de todos nosotros, han intentado acabar con nuestro estado de derecho. Y que siguen intentándolo. Pero claro, dependiendo de los votos de estos malnacidos la comodidad de vivir en la Moncloa, de disponer de un avión particular o de cobrar verdaderos sueldazos durante los próximos 4 años, quién será el tonto que les pare los pies e impida que se rían en nuestra cara. Doctor Fraude obviamente no. Ni ninguno de sus compinches. Y luego osan hablar de la separación de poderes.

Otro caso más, muy grave y por obvias razones poco comentado por la prensa del rojerío, es decir, por la mayoría de los medios vendidos a charlatanes, ladrones y amigos de Soros: el latrocinio del embajador de Zapatero en Venezuela, que se ha llevado la friolera de 3,8 millones de Euros en connivencia con los corruptos chavistas y sus cómplices españoles. Para las pocas mentes limpias y sanas de España no es nada sorprendente: el declive de España empezó con el innombrable Zapatero y la desgracia que su existencia ha significado para nuestro país. De aquellos polvos, estos lodos. Y con alumnos aventajados como Pedro Sánchez, que no dudó ni un segundo en utilizar el fallecimiento de Rubalcaba (con el que tenía menos afinidad que Trump con Huawei) para beneficio propio, escenificando un ridículo funeral de estado de una persona que ni sentía aprecio por él, ni acabó con ETA ni aportó demasiado al bien común. Por mucho que ahora lo blanqueen los de siempre. ¡Puaj!

Podría seguir, caso a caso, como el conejo de Duracell, en esta interminable sucesión de despropósitos. Un sinvivir. Si Don Ramón M.ª del Valle-Inclán levantara la cabeza se pondría las botas y vendería más libros que Belén Esteban. Que ya es decir.

Como bien resume hoy el diario ABC, echando estiércol sobre la democracia. Todos.

Aquí se salvan pocos. El juez Marchena, el entrenador, los jugadores y la afición del RCD Español y Raphael. Y para de contar.



P.D. Hoy se constituyen el Congreso y el Senado. Me imagino que en esta jornada se producirán hechos dignos de figurar en este artículo. A no ser que un bendito meteorito acabe con esta pesadilla y se los lleve a todos por delante. A todos.

lunes, 8 de abril de 2019

Nacionalismo, populismo y religión.


Una vez elegido el bando, se autoconvence de que este es el más fuerte, y es capaz de aferrarse a esa creencia incluso cuando los hechos lo contradicen abrumadoramente. El nacionalismo es sed de poder mitigada con autoengaño. Todo nacionalista es capaz de incurrir en la deshonestidad más flagrante, pero, al ser consciente de que está al servicio de algo más grande que él mismo, también tiene la certeza inquebrantable de estar en lo cierto”
George Orwell, Notas sobre el nacionalismo

No va nada mal que, en estos momentos, a punto de iniciarse la campaña electoral oficial (aunque realmente la campaña empezó el fatídico 2 de junio de 2018, día en el que el falso y ególatra Pedro cum Fraude llegó al poder con la mochila llena de sucias maniobras e incontables mentiras), se publique un estudio sobre la enseñanza de la religión en las diferentes regiones de España.


Como era de esperar, las regiones en las que se limita, excluye y hasta persigue la enseñanza de la religión católica, son aquellas en las que dominan una o ambas de las dos fuerzas malignas que quieren acabar con nuestros valores, nuestras historia y, sobre todo, con nuestro futuro.

Tanto el rancio populismo izquierdista, culpable de los mayores desastres sociales y culturales de la historia, además de la muerte de cientos de millones de personas, como el maldito nacionalismo que se sitúa por encima del bien y del mal arrogándose rango de verdad y eternidad, tienen muy claro quien es su principal enemigo. La lucha contra los valores emanados de nuestra herencia griega, romana y cristiana es continuada e implacable: es la única manera que tienen para llegar al poder los enemigos de la persona, de la libertad y de la justicia.

Decía Orwell en su “Notas sobre el nacionalismo” lo siguiente: “Todo nacionalista acaricia la idea de que el pasado puede alterarse. Pasa la mayor parte del tiempo en un mundo fantástico en el que las cosas suceden como deberían suceder, y, cuando es posible, no duda en transferir fragmentos de su mundo a los libros de historia”.

¡Qué acertada definición de lo que estamos sufriendo hoy en día en España! Ese mundo fantástico en el que residen los dementes Torra, Puigdemont y demás enfermos, o los falsos e hipócritas nazis del PNV que van de sensatos y superiores cuando su trayectoria es el mayor ejemplo de manipulación histórica y social (y sangrienta) sufrida en Europa en los últimos siglos, junto a los demagogos populistas de izquierda que repiten sin cansar su mantra igualitario, libertario y renovador, cuando cualquier persona sensata sabe que ni persiguen la igualdad, ni creen en la libertad, ni dejarán más rastro de su apestosa presencia en nuestra sociedad que miseria, injusticia y privilegios para unos pocos acólitos (véase la situación actual de Venezuela).

¿Y qué podemos hacer para evitar este desastre y salvar los muebles de nuestra patria, nuestra historia, nuestra herencia y con ello garantizar un futuro a nuestros hijos y nietos?

Pues yo diría que está bastante claro: luchar en el día a día por nuestros valores y contra la indecencia que representan la mayoría de los partidos políticos. Leer, estudiar, entender, escribir, debatir, dar ejemplo, enseñar…, en definitiva, ayudar a las personas de cerebro huero, abducidas por las mentiras, la superficialidad y la mediocridad de las malignas y manipuladoras cadenas de televisión y radio, dedicadas en cuerpo y alma a minar los valores y cimientos de nuestra sociedad para conseguir el máximo provecho económico, a 
costa de convertir a la audiencia en simples ovejas consumidoras de bazofia.

Y aquellos que votáis, hacedlo conscientemente, sabedores de que estamos ante una de las últimas oportunidades de salvar la que otrora fue reserva espiritual de Occidente, faro de libertad, justicia e igualdad. Nuestra patria. Nuestro pasado. Nuestro presente. Y Dios mediante, nuestro futuro. Por España, todo por España.